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Educación sigue sumando apoyos para prevenir la Violencia Juvenil

Canarias Noticias - 07/12/2017
Los miércoles y jueves de la próxima semana, las jornadas de trabajo para recabar aportaciones al nuevo Plan Integral de Prevención de la Violencia Infanto-Juvenil llegan a Lanzarote y Fuerteventura, después de pasar por El Hierro, La Palma y La Gomera

 
La Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias continúa el miércoles 13 en Lanzarote y el jueves 14, en Fuerteventura, su recorrido, isla por isla, para recabar el máximo de aportaciones al nuevo Plan de Atención contra la Violencia Infanto-Juvenil. Después de varias jornadas formativas y de encuentros de responsables insulares y municipales para compartir las buenas prácticas de convivencia que realizan en sus respectivos ámbitos para los colectivos más jóvenes, los responsables de la redacción del Plan han iniciado un recorrido por todas las islas, para recopilar propuestas de todos los colectivos e instituciones posibles.

El director general de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa, Jonathan Fumero, y el coordinador del Plan, Miguel Díaz, han visitado ya El Hierro, La Palma y La Gomera, con el fin de informar a toda la comunidad educativa, los cabildos y ayuntamientos, los cuerpos y fuerzas de seguridad en cada isla, las instancias judiciales, sindicatos y, en definitiva, a toda la sociedad de cada una de ellas del método colaborativo que está empleando el Gobierno para la redacción de este Plan.

“En una materia tan sensible como la violencia en la Infancia, no hemos querido trabajar de forma centralizada, con solo algunas sugerencias durante el periodo de alegaciones de la norma”-explica Fumero en las jornadas de trabajo. “Lo que pretendemos es hacerlo al revés. Que toda la sociedad aporte propuestas en positivo, que sirvan para mejorar la convivencia y luego ya será misión nuestra articularlas todas en torno a un Plan que sea efectivo y que toda Canarias considere suyo”.

A este respecto, Miguel Díaz destacó que, aunque lo coordine el área de Educación, “la experiencia nos ha demostrado que no se puede acabar con la violencia o con las conductas que afectan a la convivencia de niños, niñas y jóvenes actuando sólo dentro de los colegios e institutos”. 

Con este fin, la presentación del Plan Integral de Prevención de la Violencia  Infanto-Juvenil se acompaña de pautas para generar redes insulares de participación a través de la localización de nodos insulares, es decir, de las personas, servicios o recursos que puedan actuar en cada isla como facilitadores y catalizadores del proceso.

Para lograrlo, la sesión de trabajo incluye presentaciones de las diferentes actuaciones que se desarrollan para prevenir la violencia infanto-juvenil en los distintos ámbitos de socialización y áreas de intervención, como punto de partida del debate.

A partir de estas presentaciones y los planteamientos de los representantes de la Consejería, se invita a las personas asistentes a reflexionar sobre las variables implicadas en las diferentes formas y contextos de la  violencia infanto-juvenil, a visualizar y a articular las medidas preventivas que favorezcan la convivencia en positivo.

Dentro de la metodología general diseñada para la elaboración del borrador del Plan se plantea a las personas participantes tres cuestiones a las que pueden responder en las semanas siguientes y hacérselas llegar al equipo redactor. 

¿Qué veo y me preocupa?, ¿qué estamos haciendo para afrontar y prevenir la violencia infanto-juvenil? y ¿qué queremos hacer? son las tres preguntas que se plantean en todos los encuentros y “a las que esperamos que respondan con los pies en la tierra, planteando respuestas que sea posible materializar y de aplicación lo más inmediata posible”-explica Miguel Díaz.

Por su parte, el director general, destaca “las enormes ganas” que ha encontrado el equipo redactor del Plan en las jornadas ya celebradas. “La sociedad está cada vez más concienciada de que con la violencia infanto-juvenil no pueden mirar hacia otro lado y pensar que lo tiene que arreglar el colegio, o la familia o la policía o los servicios sociales municipales”. “Al final, lo que necesitamos son ciudadanos y ciudadanas corresponsables, que planteen propuestas en positivo a los problemas de los más jóvenes” -concluyó Fumero.

 Metodología general

Como paradigma para la elaboración del Plan, se ha adoptado el “modelo ecológico” que propone el Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud de 2002, en el que se categorizan diferentes tipos de violencia donde las niñas y niños o jóvenes pueden verse involucrados de tres maneras diferentes: como sujetos de la acción, como sufridores de ella y, en la mayoría de los casos, como observadores en sus contextos sociales. 

Según este modelo, la violencia puede ser autoinfligida; interpersonal; intrafamiliar; comunitaria en el ámbito escolar; comunitaria en espacios de ocio y tiempo libre; y violencia de género. Una vez identificado el objeto de estudio y análisis, se ha diseñado un plan de trabajo que se aleja del modelo tradicional de prevención de la violencia infanto-juvenil. 

Este modelo ha ido evolucionando, de manera que se ha pasado de uno disciplinario a otro que ha dado en denominarse modelo de ‘convivencia positiva’. Se caracteriza por entender el conflicto como una oportunidad de aprendizaje y de adquisición y desarrollo de las competencias, desde un enfoque que contempla la gestión proactiva de la convivencia, lo que significa que anticipa y previene problemas y, si no se han podido prevenir, se actúa precozmente, buscando alternativas y perseverando en los intentos de encontrar soluciones apropiadas. 

Esta forma de gestión anticipada y preventiva de posibles episodios violentos sólo puede abordarse desde la implicación activa y la corresponsabilidad de toda la ciudadanía, es decir, con una ciudadanía activa en este aspecto.
 
Para lograr alcanzar al máximo de personas y difundir esta necesidad de colaboración en torno a  la mejora de la convivencia en positivo en nuestra comunidad, el equipo redactor del Plan tomó como referencia las metodologías del Pacto Social y Político por la Educación, y del proyecto denominado Municipios e Islas Educadores, impulsados por el Consejo Escolar de Canarias y con los que se pretende potenciar la participación efectiva de los ciudadanos, instituciones, municipios e islas en el ámbito educativo de todo el Archipiélago, con la colaboración de la Consejería de Educación y Universidades y de la Federación Canaria de Municipios.