Una expedición de ECOAQUA parte a Honduras para participar en un importante estudio internacional de exploración de los bosques marinos profundos
El Instituto de Investigación en Acuicultura Sostenible y Ecosistemas Marinos (ECOAQUA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), a través del Grupo de Investigación en Biodiversidad y Conservación (BIOCON), ha iniciado en las proximidades de la isla de Roatán, Honduras, una nueva campaña de la exploración de los bosques marinos profundos que se está realizando en todas las cuencas oceánicas del mundo en el marco del proyecto internacional ‘DEEP LIFE: Mesophotic Marine Animal Forest: Gone Before Known?’.
Este proyecto, que fue presentado en Canarias el pasado 17 de noviembre de 2022 en el Salón de Actos del Edificio de Humanidades de la ULPGC, reúne a eminentes exploradores y científicos de 12 países bajo la dirección de la Universidad Sorbona de París (Francia) y cuenta con la participación, como socio, del instituto ECOAQUA de la ULPGC con la representación del investigador Francisco Otero-Ferrer, doctor en Ciencias del Mar, profesor del Departamento de Biología de la institución académica capitalina, así como miembro del grupo de investigación BIOCON de ECOAQUA.
El principal objetivo del proyecto DEEP LIFE, que en Honduras inicia su quinta campaña de investigación tras pasar por las profundidades marinas de Svalbard, Canarias, Guadalupe y del Mar Mediterráneo, es cartografiar y entender el funcionamiento de los bosques marinos profundos, desde los polos a los trópicos del planeta, para descubrir cómo están reaccionando al cambio climático.
Además, tiene como gran cometido recabar información con la que poder ayudar a los gobiernos regionales y nacionales en la definición de estrategias de conservación adecuadas para estos lugares desconocidos hasta el momento.
En concreto, DEEP LIFE se centra en los bosques marinos formados por animales (corales, esponjas, gorgonias, etc.) inexplorados mediante enfoques multidisciplinarios e innovadores para comprender su biodiversidad y funcionamiento, con especial atención a los hábitats mesofóticos (30-200m de profundidad) en zonas polares, templadas, subtropicales y tropicales, proporcionando información esencial para su protección y gestión sostenible.
Expedición canaria
El equipo investigador del instituto ECOAQUA, que ya se encuentra en aguas cercanas a la isla hondureña de Roatán, está conformada por el citado Otero-Ferrer, así como por la estudiante de doctorado Sandra Navarro Mayoral, uniéndose al resto de la expedición internacional que permanecerá cerca de 3 meses.
Los integrantes del grupo BIOCON de ECOAQUA estarán un total de 20 días realizando distintas tareas de investigación en esta campaña que tendrá tres meses de duración. Su actividad científica se centrará en la caracterización de la biodiversidad y de los procesos biogeoquímicos asociados a los bosques marinos animales objeto de estudio.
De esta forma, este proyecto, financiado por la Fundación BNP Paribas, “marcará un hito en la ciencia al explorar zonas poco conocidas de los océanos, pero esenciales para entender la conexión entre las aguas superficiales y las profundidades marinas”, explica Francisco Otero Ferrer. En particular, el sistema de arrecifes de coral de Roatán forma parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano, el segundo arrecife coralino más grande del mundo después de la Gran Barrera de coral de Australia y uno de los destinos turísticos más visitados del Caribe. “Actualmente, casi no existen datos sobre la biodiversidad y el estado de conservación de la zona mesofótica de este arrecife, que diariamente sufre la interacción de las actividades humanas”, señala Otero Ferrer.
‘Los jardines colgantes’ de Roatán
Después de varios días de exploración en la zona mesofótica, en busca de sitios adecuados para desarrollar los protocolos científicos del proyecto, “hemos constatado que la gran mayoría de los bosques marinos crecen sobre paredes verticales, extendiéndose como verdaderos ‘jardines colgantes’ que se extienden entre los 40 y los 120 metros de profundidad, el límite que hemos alcanzado hasta ahora”, afirma Otero-Ferrer.
Este paisaje submarino, donde destacan colonias de coral negro de más de 2 metros de altura, gorgonias multicolores y esponjas de formas infinitas que tapizan el lecho marino, “nos evoca en el océano la leyenda de una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. En Roatán, hemos podido constatar su existencia, revelando un ecosistema de extraordinaria belleza y valor ecológico”, destaca el investigador.
Sin embargo, indica, “esta verticalidad representa al mismo tiempo un desafío técnico y experimental, en contraste con otras regiones donde DEEP LIFE ha llevado a cabo sus actividades. La inclinación del terreno dificulta el emplazamiento de equipos y la toma de muestras, lo que añade un nivel extra de complejidad al trabajo científico”.
Los primeros experimentos, dirigidos a evaluar la biodiversidad asociada a estos bosques marinos, permitirán comprender mejor las interacciones ecológicas que ocurren en estos ecosistemas y su función como refugio, zona de alimentación y área de reproducción para numerosas especies.
“El estudio de la epifauna—pequeños organismos que habitan en la superficie de corales, gorgonias o algas—nos ayudará a entender el papel que desempeñan estos bosques en el equilibrio del ecosistema marino y cómo diseñar estrategias que permitan su conservación”, explica la investigadora Sandra Navarro Mayoral, cuya tesis doctoral se centra precisamente en este campo de estudio.
Papel de las Islas Canarias
Además, en palabras de Otero-Ferrer, este proyecto, que en su paso por Canarias, a finales de 2022, exploró los bosques marinos profundos de las islas de Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y El Hierro, en una expedición que contó con la colaboración principal del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS - Francia), y de un consorcio internacional, “muchos de los resultados obtenidos podrían ser aplicados para la gestión y conservación de estos ecosistemas en el Archipiélago canario”.
Para el investigador de ECOAQUA, DEEP LIFE “combina el uso de metodologías clásicas con otras técnicas como la acústica o la genética (ADN ambiental) para el estudio de la biodiversidad y el funcionamiento de los bosques marinos animales, así como la importancia de estos ecosistemas como sumideros de carbono, las amenazas y presiones a las que están sometidos estos hábitats profundos y las distintas metodologías de gestión y conservación a aplicar en el futuro”.
Además de la Universidad de la Sorbona (Francia) y del instituto ECOAQUA, por parte de la ULPGC, el proyecto, financiado con más de 700.000 euros, cuenta con la participación del Centre de Recherches Insulaires et Observatoire de l’Environnement (Criobe, Francia), la École Pratique des Hautes Études de Perpignan (EPHE, Francia), el Instituto de Ciencias del Mar (CSIC, Barcelona, España), la Stazione Zoologica Anton Dhorn (SZN- Italia), el Centre de Formation et de Recherche sur l'Environnement Marin Université de Perpignan (CEFREM, Francia), la Universitá di Salento (Italia) y la Université Libre de Bruxelles (Bélgica).