La Empresa Mixta de Aguas de Las Palmas de Gran Canaria (EMALSA) ha finalizado esta mañana un exhaustivo recorrido de comprobación por los principales puntos sensibles de la capital grancanaria, confirmando la ausencia de incidencias relevantes en el servicio de abastecimiento de agua tras el paso de la borrasca Claudia durante la madrugada. Esta operación, coordinada con los servicios municipales de Seguridad y Emergencias y el área de Limpieza, pone de manifiesto el compromiso de EMALSA con la resiliencia de las infraestructuras hidráulicas ante fenómenos meteorológicos adversos.
El itinerario, iniciado a primeras horas del día, se centró en las zonas más vulnerables a las precipitaciones intensas y los vientos fuertes que caracterizaron a la borrasca Claudia. Entre los enclaves inspeccionados destaca el barrio marinero de San Cristóbal, un área propensa a acumulaciones de agua y posibles filtraciones debido a su proximidad al litoral. En este punto, el equipo de EMALSA llevó a cabo actuaciones preventivas específicas, como revisiones de redes y desagües, que aseguraron la integridad del sistema sin necesidad de intervenciones de emergencia.
Gracias a estas medidas proactivas, no se registró ningún corte ni alteración significativa en el suministro de agua potable para los hogares y comercios de la ciudad. "La preparación y la vigilancia constante son clave para minimizar riesgos en eventos como este", subrayó un portavoz de EMALSA, quien elogió la fluida colaboración interdepartamental. Esta labor preventiva no solo evitó problemas inmediatos, sino que refuerza la confianza de los ciudadanos en un servicio esencial que opera 24 horas al día, los 365 días del año.
El concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, acompañó parte del recorrido y destacó la efectividad de los protocolos activados: "Todos los dispositivos de seguridad y emergencias estuvieron en alerta máxima, y la revisión de los puntos sensibles no detectó incidentes. El Plan de Emergencias Municipal (PEMULPA) y la sala CECOPAL se mantuvieron operativos hasta el levantamiento de las alertas por lluvia y viento". Íñiguez también extendió el agradecimiento de la corporación municipal a la ciudadanía por su colaboración y precaución, recordando la importancia de extremar cuidados en las vías públicas ante la persistente humedad.
La borrasca Claudia, que azotó las Islas Canarias con rachas de viento superiores a los 80 km/h y acumulaciones de lluvia en zonas urbanas, no dejó huella en las operaciones de EMALSA, un logro atribuible a las inversiones continuas en modernización de infraestructuras y formación del personal. Esta empresa pública, referente en gestión sostenible del ciclo integral del agua, demuestra una vez más su rol pivotal en la protección del bienestar vecinal, contribuyendo a que Las Palmas de Gran Canaria siga siendo una ciudad resiliente frente a los retos climáticos.