En la reunión participó la consejera insular de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias del Cabildo de Tenerife, Blanca Pérez, junto a otros responsables del área. Por parte del Colegio, asistió el presidente, Luis García, y por videoconferencia los vicepresidentes y miembros del Gabinete de Crisis del CAF tinerfeño Jorge Agudo y Margarita Alameda.
En este encuentro participaron, además, representantes del colegio Notarial, Registradores y del Consorcio de Seguros.
Durante la sesión, se acordó trasladar a la ciudadanía información clara sobre las zonas con posibles riesgos de erupciones y sobre la importancia de legalizar las propiedades y garantizar que puedan asegurarse de forma correcta, con el fin de facilitar las gestiones si se produce una situación de emergencia.
También se acordó hacer formaciones, a través de los ayuntamientos, impulsadas por administradores de fincas y notarios. El objetivo es acercar a la población información útil para la prevención y la seguridad jurídica.
El Colegio constituyó el año pasado un Gabinete de Crisis para ser activado en caso de emergencia, siguiendo instrucciones del Consejo General para todos los colegios ante las distintas emergencias que se han ido sucediendo en el país (terremoto en Lorca, erupción en La Palma, inundaciones en Valencia…).
El año pasado elaboró una primera Guía de Actuación en Caso de Erupción Volcánica y en la actualidad está trabajando en un Plan de Crisis.
Simulacro y conferencias en septiembre de 2025
Lo previsto en esta guía se puso a prueba en el simulacro de crisis volcánica organizado por el Colegio en septiembre de 2025, en paralelo al desarrollado por el Cabildo de Tenerife en Garachico.
El Colegio también participó en el ciclo de conferencias que organizó el Cabildo y llevó a cabo otra formación a través de YouTube (CAF Canaria). Bajo el título “La actuación del administrador de fincas en la gestión de una emergencia”, se puso de relieve la experiencia en la recuperación de la normalidad en las comunidades tras un siniestro, las medidas de prevención que es necesario adoptar y la importancia de establecer protocolos. “Porque una comunidad organizada puede responder más rápido y minimizar los daños”.