En primer lugar, ATME expone que en los últimos meses se han producido dos caídas de grandes árboles dentro del recinto militar, una de ellas impactando contra el edificio del comedor y otra cerca de un vehículo en circulación, cuyo conductor logró evitar daños personales al frenar a tiempo. Dado que en ambos casos las raíces presentaban un deterioro avanzado, la asociación considera necesario conocer si se ha realizado una evaluación técnica del arbolado, cuáles han sido las causas de estos incidentes y qué medidas preventivas se prevén para evitar nuevos riesgos, especialmente teniendo en cuenta que se han talado otros árboles en la zona.
Asimismo, la asociación muestra su preocupación por la presencia de cubiertas de amianto en alojamientos, zonas de vida y almacenes del acuartelamiento, algunas de ellas afectadas por humedades que podrían acelerar su degradación. ATME solicita una relación completa de los edificios que contienen este material, una evaluación actualizada de su estado y los protocolos de seguridad aplicados al personal que utiliza estas instalaciones, además de información sobre posibles planes de retirada, sustitución o encapsulado.
Por último, ATME pregunta por las mediciones de gas radón que, según la información recibida, se están llevando a cabo en distintas áreas del acuartelamiento. La asociación requiere conocer el motivo de estas mediciones, los resultados preliminares —si los hubiera— y las actuaciones previstas en caso de detectarse niveles superiores a los recomendados por la normativa vigente, así como el plan de comunicación al personal afectado.
Con esta solicitud, ATME subraya la importancia de garantizar unas condiciones de seguridad adecuadas para todos los militares destinados en Los Rodeos, recordando que la prevención de riesgos es un elemento esencial para el bienestar y la protección del personal.