Para abordar esta situación, el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife, Carlos Díaz y los vocales de distribución, Cristina De Sancho y de islas no capitalinas, Marcelo Rodríguez, se han reunido hoy con el consejero de Transportes del Cabildo Insular de La Palma, Darwin Rodríguez. El mensaje ha sido claro: el medicamento es un producto esencial para la población y debe ser tratado prioritariamente.
La normativa ya lo reconoce así. El Real Decreto 782/2013 obliga a garantizar la entrega de medicamentos en menos de 24 horas. Durante la pandemia, su transporte fue declarado actividad esencial. Y el Estatuto de Autonomía de Canarias, junto con la legislación de transporte marítimo interinsular, establece que los poderes públicos deben asegurar el acceso igualitario a los servicios básicos también en las islas. La insularidad no puede ser una razón para recibir peor atención sanitaria.
La petición del Colegio es concreta: que los medicamentos y productos sanitarios sean reconocidos formalmente como mercancía prioritaria en el transporte marítimo y aéreo interinsular. En la práctica, esto significaría que no quedarían fuera del transporte en días de saturación, que habría coordinación real entre las cooperativas farmacéuticas y operadores logísticos, y que las obligaciones de servicio público incluirían este criterio de forma expresa.
La reunión ha concluido con un compromiso compartido: trasladar esta demanda a las compañías de transporte marítimo y aéreo interinsular y llevarla también a los organismos del Gobierno de Canarias con competencia en transporte y salud pública. Porque garantizar que el medicamento llegue a tiempo no es solo una cuestión logística. Es una cuestión de equidad y de salud.