La Empresa Mixta de Aguas de Las Palmas de Gran Canaria (EMALSA) se une hoy a la celebración del Día Mundial del Retrete, una iniciativa de Naciones Unidas que busca concienciar sobre la crisis global del saneamiento y promover sistemas accesibles y resistentes al cambio climático. Bajo el lema de este año, "Siempre necesitaremos el retrete", la campaña de ONU-Agua enfatiza la urgencia de invertir en infraestructuras hidráulicas "preparadas para el futuro": accesibles para todos, de bajas emisiones, respaldadas por sistemas sólidos y capaces de enfrentar inundaciones, sequías y otros impactos climáticos.
En un mundo donde 3.400 millones de personas aún carecen de un inodoro seguro –y donde 354 millones practican la defecación al aire libre, exponiéndose a graves riesgos sanitarios, especialmente mujeres y niñas–, EMALSA refuerza su compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6 de la ONU: agua limpia y saneamiento para todos.
La empresa grancanaria, referente en la gestión integral del ciclo del agua, lanza una llamada a la acción ciudadana: "Todos podemos hacer algo. Tus acciones, por pequeñas que sean, ayudan a mejorar el saneamiento y a proteger la naturaleza". El mensaje es claro y directo: no tires toallitas, desperdicios de comida, aceites, medicamentos ni productos químicos al inodoro o cualquier desagüe doméstico, ya que estos residuos obstruyen las redes y contaminan el medio ambiente.
Los datos son elocuentes. En 2024, EMALSA extrajo más de 155.000 kilogramos de estos materiales impropios solo de la red de saneamiento de Las Palmas de Gran Canaria, un volumen equivalente a más de 300.000 botellas de agua de un litro. Esta labor de mantenimiento preventivo no solo evita averías costosas y cortes en el servicio, sino que reduce las emisiones de metano –un gas de efecto invernadero procedente de los vertidos inadecuados– y protege las costas y acuíferos isleños frente al deshielo de glaciares y el aumento del nivel del mar, agravados por el cambio climático.
"Cada gesto cuenta: un simple cambio en nuestros hábitos diarios alivia la presión sobre nuestras infraestructuras y contribuye a un planeta más saludable", afirma un portavoz de EMALSA, quien destaca la campaña como una oportunidad para educar y movilizar a la ciudadanía.
La iniciativa se alinea con las recomendaciones globales de ONU-Agua, que promueven actividades como seminarios, campañas en redes sociales y eventos comunitarios para fomentar la participación en línea y presencial.
En Las Palmas, EMALSA complementa el esfuerzo con recursos educativos disponibles en su web y perfiles sociales, incluyendo infografías y vídeos que ilustran el impacto de los residuos en el alcantarillado. Además, la empresa recuerda que, al ritmo actual, 3.000 millones de personas seguirán sin acceso a saneamiento seguro en 2030, un escenario que exige multiplicar por seis el progreso mundial –y por 18 en países de bajos ingresos– para lograr un saneamiento gestionado de forma segura.