En el actual panorama político español, muchos ciudadanos sienten una creciente frustración ante la dirección que ha tomado el país bajo el mando del PSOE y sus aliados en el Gobierno. En esta discusión, surge la pregunta: ¿necesitamos un presidente como Pedro Sánchez o como Donald Trump? A continuación, expongo algunas razones que justifican esta inquietud, así como una reflexión más amplia sobre el liderazgo y la política en España.
- La lucha por el poder:En España, hemos visto cómo algunos líderes se aferran al poder a través de pactos con partidos independentistas, lo que genera una sensación de inestabilidad y falta de dirección. Un líder que priorice la unidad y la fortaleza del país podría ser lo que necesitamos para avanzar.
- Respeto en la política internacional:España, a menudo, no se hace respetar en el ámbito internacional, sobre todo con Marruecos y otros países africanos. Un presidente con una postura firme y decidida podría elevar la voz de España en el escenario global, defendiendo nuestros intereses con determinación.
- Inmigración ilegal y ayudas:La cuestión de la inmigración ilegal es un tema candente. Muchos ciudadanos sienten que el país destina recursos significativos a la inmigración ilegal en lugar de abordar problemas internos, como la vivienda y el bienestar social. Un enfoque más equilibrado podría ser beneficioso.
- Identidad cultural:La percepción de que España está promoviendo la islamización del país a través de las ayudas que se otorgan a ciertos creyentes provenientes de África ha generado preocupación entre ciertos sectores de la población. Un liderazgo que valore y proteja la identidad cultural española podría ayudar a mitigar estos temores.
- Crisis de la vivienda:La situación de los desahucios y la falta de viviendas sociales es alarmante. La atención a las necesidades de los ciudadanos nativos y de los residentes extranjeros en situación legal debe ser prioritaria, y un liderazgo fuerte podría impulsar políticas efectivas en este ámbito.
- Propiedad privada y okupas:La proliferación de okupas y la falta de respeto por la propiedad privada son problemas que afectan a muchos españoles. Un presidente que defienda la propiedad y la legalidad podría restaurar la confianza en el sistema.
- Vivienda vacacional:La expansión descontrolada de la vivienda vacacional ha afectado el mercado de alquiler de larga duración. Un enfoque regulador podría equilibrar las necesidades de los turistas y de los residentes.
- Energía y sostenibilidad:La transición energética es un tema crucial, pero la desmantelación de la energía nuclear y de las presas hidráulicas, en favor de soluciones menos sostenibles, ha generado controversia. Un liderazgo que promueva una política energética coherente y sostenible es esencial.
Nota: Es importante señalar que España importa placas solares desde China, que son fabricadas con máquinas movidas por energías fósiles. De ahí podríamos cuestionar en qué medida ayudamos a combatir el calentamiento global si anulamos nuestra industria contaminante y aceptamos la de otras naciones que producen los artefactos de energía renovable que necesitamos a través de energía fósil. Si reflexionamos sobre la compra de artefactos que han sido o son fabricados con energía fósil, ya sea en China u otras naciones, España no está promoviendo un alivio al calentamiento global, sino todo lo contrario; lo fomenta a través de otras naciones que no respetan el medio ambiente.
- Industria y economía:La pérdida de industrias tradicionales en España, como la producción de maquinaria, lana y ropa, refleja un cambio preocupante en nuestra economía. Un presidente que fomente la revitalización de estas industrias podría contribuir a un futuro más próspero.
- Relaciones internacionales:La pérdida de caladeros de pesca en la costa africana es un ejemplo de cómo la falta de firmeza en las relaciones internacionales puede perjudicar a España. Un liderazgo decidido podría recuperar estos recursos vitales.
En conclusión, la necesidad de un liderazgo fuerte y decidido en España es evidente. La figura de Donald Trump, con su estilo controvertido y su enfoque directo, ha resonado en muchos sectores de la sociedad estadounidense y mundial. Quizás, en un contexto diferente, un líder con características similares podría ser lo que España necesita para enfrentar los desafíos actuales y construir un futuro más sólido.
Sin embargo, es importante recordar que el liderazgo no se trata solo de ser fuerte, sino también de ser justo, inclusivo y capaz de unir a la sociedad en torno a un proyecto común. La política debe ser un espacio de diálogo y construcción, donde se escuchen todas las voces y se busquen soluciones que beneficien a todos los ciudadanos. La reflexión sobre el tipo de liderazgo que necesitamos es, en última instancia, una invitación a participar activamente en la construcción de un futuro mejor para España, donde la política manipuladora y la hipocresía no tengan lugar.
Ver vídeo sobre lo que dijo Trump hace unas semanas en el Congreso de los EEUU y que España podría copiar casi todo:
https://www.youtube.com/watch?v=hU3TdjEyTxk