ÚLTIMA HORA

CREADORES: CHARLES BAUDELAIRE

                      Charles Pierre Baudelaire, Paris 1821, + Paris 1867. Introducirse en la vida y en la obra de un autor me parece casi imposible, más cuándo van pasando mis lustros por el rodar de la historia, mi pequeña biografía, a mí me resulta cada vez más difícil. O dicho de otro modo, siguiendo la frase popular, “no hacer sangre, que sea el Ser Supremo que juzgue a una persona”, pero por otro lado, no mentir-engañar, y desde luego, es imposible separar totalmente vida-obra, se sea fontanero, ejecutivo, presidente de gobierno o escritor. En este sueño imposible, diríamos que nos embarcamos en este pequeño mar de palabras.

                        Al hombre, más a unos que a otros, les atrae lo negro-obscuro, tanto como la claridad-luz. Debemos admitir que hay seres humanos, que les atrae el mal y lo malo, más que lo bueno o lo bondadoso, o lo combina en partes y en formas y en maneras, según situaciones. Quizás, la gran lucha de cada ser humano, de cada época y tiempo, es esa lucha, que no le degrade el mal y la obscuridad, y florezca en él o en ella, el bien y la claridad.

                        Quizás, ésta sea la gran lucha de siglos y milenios, quizás, las demás penurias-contradicciones-contrariedades-sufrimientos, sean pequeñas partes o trocitos de esa gran batalla, que cada ser humano tiene que hacer, se sea de un color o se sea de otro, de un estrato social o de otro, se sea genio o se sea mediocre… Y creo, que Baudelaire, simboliza esa lucha, quizás más claramente que otros.

                        ¿La gran pregunta sería en este caso, en qué lado cayó él, de qué lado cayó el árbol al final, siguiendo o parafraseando, el antiguo axioma filosófico-teológico, “del lado que caiga el árbol de ese se quedará toda la eternidad”? ¿O de qué lado caerá usted, o yo, o hacia qué lado se está usted encaminando ahora, y desde hace meses, semanas, años, lustros, sabiéndolo o no sabiéndolo usted?

                        (La finalidad de un artículo, es hacer pensar-reflexionar-meditar al sujeto que acabe bebiendo sus palabras, un artículo, según m concepción no está para ideologizar a nadie, para vanidad-soberbia del escribiente, ni para justificar una ideología-sociedad-cultura-filosofía, sino un artículo está para hacer pensar, e intentar buscar mayores grados de verdad-bondad-belleza-racionalidad-prudencia-sentido común…)

                        - Podríamos indicar, que siempre la crítica, y ahora la historia de la literatura se le ha incluido dentro del simbolismo. Todo autor intenta rebuscar en la experiencia cotidiana los grandes principios.

                        Se ha indicado que es el primer autor, literario pero que tiene influencias en las demás artes, que “busca la belleza en la no-belleza, lo bello en lo no-bello”. Fórmula, que desde luego abrió un nuevo mundo estético, incluso más que el simbolismo o el postromanticismo o el realismo o el naturalismo, aún más el arte-artes, en definitiva, el intento de expresión-entendimiento de la realidad, tanto del sujeto, como del objeto, es decir, otros sujetos, la naturaleza, la sociedad, la misma cultura. Llevamos casi dos siglos de arte-belleza en el no-arte-no-belleza…

                        - Quizás, todo ser humano sea un albatros, en tierra, en algunos campos de la realidad, apenas sabe caminar, en el aire, en otros campos de la realidad, es algo majestuoso. Quizás, todo ser humano arrastra esta comedia-tragedia, sea de un estrato social o sea de otro, de una sociedad-cultura o sea de otra, sea de un tiempo o sea de otro. El grave problema, es que él o ella averigüen, en qué es albatros caminante que se retuerce en el aire, sin apenas saber caminar, y en qué es albatros volador, majestuoso silencio en movimiento. La tragedia, es que posiblemente, la mayoría de seres humanos, no averiguan o averiguamos lo que son o somos, y en que lo son, una cosa, ni otra, y los demás tampoco de los otros. Quizás esta sea la comedia-tragedia humana de la que revolotean docenas más.

                        - También, debemos indicar, realidad o entidad psicológico moral, que se ha repetido y reiterado demasiadas veces, que quizás el talento-genialidad y la moralidad-bondad, muchas veces, no van acordes en la misma persona. Sea un alto ejecutivo industrial de una creatividad enorme, sea un artista egregio que durará su obra o se recordará durante siglos, sea un padre de familia, con algunas dotes, o se sea un escritor.

                        Debo indicar, personalmente, que me gustaría, que las grandes personas-prohombres-promujeres-genios-talentos sin parangón, no solo nos ofrecieran sus grandes producciones, sino que éstas estuviesen llenas de creatividad, pero también de bondad, y estas personas, en sus vidas, sin negar sus errores de todo tipo, combinarán la genialidad y su talento enorme, con su bondad-bien. Demasiadas veces, la humanidad soporta personalidades geniales y obras geniales, que a su vez, ellos y ellas son personas de nula moralidad, en muchos campos. Y uno, nadie se rasgue las vestiduras, se dice a sí mismo, no habría sido mejor que hubiese sido una persona menos genial, con menos talento, pero con más bondad… Se sea un gran científico, un gran matemático, un gran filósofo, un gran teólogo, un gran artista, un gran escritor, un gran empresario…

                        - Se habla desde hace décadas de la belleza absoluta, pero al mismo tiempo no se admite la verdad absoluta, ni menos la bondad absoluta. Quizás, ésta sea una de las mayores contradicciones de nuestro tiempo. Quizás, al defenestrar-olvidar-silenciar al Ser Supremo, los humanos-humanes nos hemos caído por un pozo, en el cual, no sabemos cuales son sus paredes, no tenemos ciertos límites, y nos emborrachamos-perdemos al no tener autolímite interior y por tanto, tampoco exterior. Somos como seres solitarios o en soledad casi permanente.

                        Intenta Baudelaire, de alguna manera “la desaparición del yo del autor-poeta, y que sea el poema, el que alcance el protagonismo”. Es decir, el autor crea una especie de “piedra”, de realidad exterior, y que los demás seres humanos sientan, la producción, pero no al autor.

                        Empeño, que a mi modesto entender, se produce muy poco en Baudelaire, porque su vida-obra-pensamiento, está metido en cada palabra. No existe el poema sin la sombra-proyección-espejo que lo ha creado, sea persona, sea reflejo de su época-tiempo… Así es, así somos, así es siempre, así es en casi todos los casos…

                        - Vivimos y existimos en un tiempo, hemos entrado o rozado un nuevo tiempo, puerta-dosel-ventana, en el cual, todo, todo está cambiando, igual que en todas las épocas, pero ahora, en terrenos más extensos y más profundos. Hasta ahora, el valor del arte-artes, se contraponía a los de un país-sociedad, después, a los de un continente, y ahora, ya es mundial.

                        Dicho de otro modo, que valor se le otorgará a Baudelaire, cuando dentro de unas décadas, su producción en su segunda parte del siglo diecinueve, no solo se compare con otras producciones de su época y tiempo de Occidente, sino con todo el mundo. Con cientos y miles de autores, de todas las categorías de Asia, América, Europa, Rusia, África, Oceanía, Australia.

                        El mundo se ha globalizado, y aún lo hará más, y no se volverá atrás, para desglobulizarlo. Se comparará a Shakespeare con Cervantes, pero también con todo ese mismo siglo de China, India, Rusia, Asia, África…