Ventajas de los cristales tintados en tu vehículo

Dice el refranero que “para gustos se hicieron los colores”, y es por esa razón por la que, si hablamos de estética, a cada persona le pueden gustar cosas diferentes y por diferentes motivos. A todas aquellas personas a las que les gusta conducir, les gusta hacerlo con las mayores prestaciones, y con el mayor confort. Para ellos también es importante la estética de su vehículo y dentro de ello, lo que puede suponer llevar o no los cristales tintados del mismo.
Para todos aquellos a los que les gustan los cristales oscuros, hay que decirles que, los mismos, tienen una serie de ventajas que, independientemente de la apariencia, suponen mejoras importantes para el vehículo.
Para todos aquellos que deseen tintar los cristales de su vehículo, tienen que tener absolutamente claro que, si se han decidido a tintar las lunas de su coche, es indispensable recurrir a buenos profesionales y a materiales de alta calidad y que además estén homologados.
Como quiera que hemos empezado este artículo citando un refrán conocido, no me resisto a citar otro más que dice “que lo barato siempre sale caro”, porque un material de mala calidad acabará por estropearse rápidamente y arruinará el aspecto del vehículo y la estética que quisimos darle.
Los beneficios de llevar tintados los cristales en tu vehículo
Reducen el calor dentro del vehículo
La mayoría de los filtros que se utilizan a la hora de tintar los cristales de los vehículos, reducen la radiación que los atraviesa. Esto hace que la temperatura en el interior del coche sea menor y que el aire acondicionado sea más eficiente.
Es por esa razón por la que se podrá haber observado, en los muchos documentales que vemos de los países de Oriente Medio, donde las temperaturas son muy elevadas, que la mayor parte de los vehículos tienen sus lunas casi completamente negras. Por esa razón y porque, además, sirven para proteger los plásticos y tapizados del interior del mismo.
Seguridad en caso de rotura
Como ya sabemos, los parabrisas delanteros de todos los vehículos están laminados por ley porque, de ese modo, cuando hay un accidente, los trozos de cristales no se desprenden sino que se quedan pegados a una capa de material plástico, que está integrada entre las dos capas del vidrio del parabrisas.
Eso no ocurre normalmente en los cristales laterales y la luna trasera. Y es por eso que, cuando tintamos los cristales del coche, esa lámina que se adhiere por el interior, sirve de soporte en caso de rotura evitando que el cristal se rompa y se desprendan trozos del mismo afectando a los pasajeros.
Intimidad
Aquí hay poco que decir, está clarísimo que los cristales oscuros hacen que sea más difícil que nos vean desde el exterior. Sólo hay que fijarse en los coches que llevan los famosos, futbolistas e incluso políticos para darse cuenta de que la intimidad también es importante en un vehículo.
Confort para los niños
Hay que decir, por último, que los niños son más sensibles a la radiación y a la luz solar y que, por su estatura, están más expuestos que los adultos. Mientras que a un adulto apenas le molesta el sol porque sus ojos están en la zona de sombra que produce el techo, los niños, al ir más bajos, reciben la luz directamente en los ojos.
En definitiva, cuando tintamos las lunas de nuestros vehículos lo que estamos aportando son, simplemente, mejoras.
Mejoras en la estética, mejoras en la seguridad y mejoras respecto de nuestra intimidad.